Cómo saber si la cisterna pierde agua
Una cisterna que pierde casi nunca avisa con un charco: el agua se va a la taza y de ahí al desagüe, y las únicas pistas son un ruido o el recibo. Hay tres señales.
- Oyes que la cisterna se rellena sola de vez en cuando, sin que nadie haya tirado de la cadena.
- Ves un hilo fino de agua que baja por la pared interior de la taza, sobre todo por la parte de atrás.
- El agua del fondo de la taza tiembla y su superficie nunca está quieta del todo.
Para salir de dudas hay una prueba sencilla. Echa unas gotas de colorante alimentario o un chorro de café en el depósito, no uses el inodoro durante media hora y mira la taza. Si el agua de la taza se ha teñido, la cisterna pierde. Otra forma: seca bien la pared trasera de la taza y pega ahí una tira de papel higiénico seco; si se moja sin tirar de la cadena, hay fuga.
Por qué pierde agua la cisterna
Qué puedes hacer tú mientras tanto
Cierra la llave de escuadra que alimenta la cisterna, la que está en la pared detrás del inodoro, y ábrela solo cuando vayas a usarlo. Así no tiras agua mientras se arregla.
Limpiar la cal de la goma con un paño a veces lo corrige durante un tiempo. Lo que no conviene es doblar a la fuerza el brazo del flotador ni apretar el mecanismo con alicates: son piezas de plástico, se parten, y una pieza rota dentro del depósito convierte un hilo de agua en una cisterna que no para.
Si el agua aparece en el suelo, la fuga no va de la cisterna a la taza: mira la llave de escuadra, el latiguillo y la junta entre el depósito y la taza. Si estás en Pamplona o su comarca y no das con ella, llámanos al 643 421 032.
Preguntas sobre la cisterna que pierde agua
¿Gasta mucha agua una cisterna que pierde?
Más de lo que parece, porque no para ni de día ni de noche. Un hilo que casi no se ve, mantenido durante semanas, acaba notándose en el recibo.
¿Y si la cisterna está empotrada en la pared?
La prueba del colorante sirve igual: se quita la placa del pulsador y se echa por ese hueco. En la mayoría de modelos el mecanismo también se cambia por ahí, sin romper la pared.
¿Hay que cambiar la cisterna entera?
Casi nunca. Lo normal es cambiar la pieza que falla: la goma, el grifo de llenado o el mecanismo de descarga. La cisterna entera solo se cambia si el depósito está rajado o ya no hay recambios para ese modelo.