La cisterna pierde agua: por qué y cómo verlo

viernes 2 de octubreHablar por WhatsApp

Cómo saber si la cisterna pierde agua

Una cisterna que pierde casi nunca avisa con un charco: el agua se va a la taza y de ahí al desagüe, y las únicas pistas son un ruido o el recibo. Hay tres señales.

  • Oyes que la cisterna se rellena sola de vez en cuando, sin que nadie haya tirado de la cadena.
  • Ves un hilo fino de agua que baja por la pared interior de la taza, sobre todo por la parte de atrás.
  • El agua del fondo de la taza tiembla y su superficie nunca está quieta del todo.

Para salir de dudas hay una prueba sencilla. Echa unas gotas de colorante alimentario o un chorro de café en el depósito, no uses el inodoro durante media hora y mira la taza. Si el agua de la taza se ha teñido, la cisterna pierde. Otra forma: seca bien la pared trasera de la taza y pega ahí una tira de papel higiénico seco; si se moja sin tirar de la cadena, hay fuga.

Por qué pierde agua la cisterna

La goma de la descarga
En el fondo del depósito hay una goma que tapa la salida hacia la taza. Con los años se endurece, se deforma o se le pega cal, y deja de sellar. Es la causa más habitual.
El flotador mal regulado
Si deja subir el agua por encima de su nivel, el sobrante se va por el tubo de rebose, que está para eso, y cae a la taza sin parar.
El grifo de llenado
Es la válvula que deja entrar el agua en el depósito. Si no cierra del todo, el nivel sube poco a poco y acaba saliendo también por el rebose.
El pulsador o la cadena
Si se quedan medio enganchados, la descarga no vuelve a bajar hasta el fondo y el agua sigue pasando.

Qué puedes hacer tú mientras tanto

Cierra la llave de escuadra que alimenta la cisterna, la que está en la pared detrás del inodoro, y ábrela solo cuando vayas a usarlo. Así no tiras agua mientras se arregla.

Limpiar la cal de la goma con un paño a veces lo corrige durante un tiempo. Lo que no conviene es doblar a la fuerza el brazo del flotador ni apretar el mecanismo con alicates: son piezas de plástico, se parten, y una pieza rota dentro del depósito convierte un hilo de agua en una cisterna que no para.

Si el agua aparece en el suelo, la fuga no va de la cisterna a la taza: mira la llave de escuadra, el latiguillo y la junta entre el depósito y la taza. Si estás en Pamplona o su comarca y no das con ella, llámanos al 643 421 032.

Preguntas sobre la cisterna que pierde agua

¿Gasta mucha agua una cisterna que pierde?

Más de lo que parece, porque no para ni de día ni de noche. Un hilo que casi no se ve, mantenido durante semanas, acaba notándose en el recibo.

¿Y si la cisterna está empotrada en la pared?

La prueba del colorante sirve igual: se quita la placa del pulsador y se echa por ese hueco. En la mayoría de modelos el mecanismo también se cambia por ahí, sin romper la pared.

¿Hay que cambiar la cisterna entera?

Casi nunca. Lo normal es cambiar la pieza que falla: la goma, el grifo de llenado o el mecanismo de descarga. La cisterna entera solo se cambia si el depósito está rajado o ya no hay recambios para ese modelo.

Llamar al 643 421 032Reparación de fugas en Pamplona
Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre fontanería

¿Cómo ahorrar agua en casa?

Lo primero, arreglar goteos y cisternas que pierden. Después, aireadores en los grifos, cisternas de doble descarga, grifos termostáticos en la ducha y cerrar el grifo mientras te enjabonas o te lavas los dientes. Son cambios baratos que se notan en la factura.

¿Por qué tarda tanto en salir el agua caliente?

Suele ser por la distancia entre el termo o el calentador y el grifo: primero sale el agua fría que había en la tubería. Aislar las tuberías ayuda, y en casas grandes se puede instalar un circuito de retorno para tener agua caliente casi al momento.

¿Se puede localizar una fuga sin romper?

Hay técnicas que ayudan a encontrarla sin picar a ciegas, como la cámara termográfica, el detector acústico o el gas trazador. Con ellas se localiza el punto con bastante precisión y la obra se limita a ese sitio. No siempre hacen falta: a veces la fuga está a la vista.

¿Puedo cambiar un grifo yo mismo?

Si la instalación está en buen estado y tienes herramientas, cambiar un grifo sencillo es asequible: cerrar las llaves, soltar los latiguillos y fijar el nuevo. Con tomas oxidadas, llaves que no cierran o grifos empotrados, mejor un fontanero para no acabar con una fuga.

¿Qué mantenimiento necesita la fontanería de casa?

Poco, pero útil: limpiar aireadores y sifones de vez en cuando, comprobar que las llaves de paso giran, vigilar latiguillos y cisternas y revisar el termo. Detectar a tiempo un goteo o una humedad evita averías mucho más caras.

¿Qué pasa si tengo demasiada presión de agua?

Una presión muy alta hace que los grifos golpeen, que sufran los latiguillos y que aparezcan fugas. Se soluciona instalando un regulador de presión a la entrada de la vivienda. Un fontanero puede medirla con un manómetro y ajustarla.